Sobre moda infantil en el Privalia Kids Showroom

¿Quién ha dicho que los papás no sabemos de moda?… Bueno vale, de acuerdo, tengo que reconocer que a algunos nos cuesta eso de combinar colores y que nuestro catálogo de colores no llega a distinguir el blanco roto del blanco nuclear. Pero por suerte gracias a sitios como Privalia (y que uno tiene un amor especial por todo lo relacionado con la moda), la cosa se nos hace un poco más llevadera. Y hace unas semanas pude asistir el evento sobre moda infantil en el Privalia Kids Showroom.

Privalia Kids Showroom

En un bonito marco en la parte alta de Barcelona, los amigos de Privalia nos mostraron sus cuatro nuevas colecciones de moda y zapatos para niños que ya están vendiendo en exclusiva a través de su web, Lola Palacios, Little Celebs, Lili & Klaus y Tippi.

Una de las herramientas que nos han facilitado a los papás mucho la labor de comprar ropa para nuestros hijos, ha sido la compra online, ya que poder ver, decidir y comprar a través de internet, nos ayuda y mucho a la hora de elegir los modelitos que tienen que llevar nuestros peques.

He de reconocer que en estos temas me gusta ser más práctico que vistoso, es decir, que cuando eres el responsable de levantar y vestir cada mañana a los enanos, entre enfados matutinos, desayunos eternos y demás, tener una buena dosis de «practicidad», ayuda bastante.

Bueno, que no me enrollo mucho más y os dejo las fotos tan chulas de evento, en el que además hubo un cuenta cuentos muy especial de mi amigo Carles de Un Papá como Vader.

Privalia Kids Showroom

Privalia KIds Showroom

Privalia Kids Showroom

Privalia Kids Showroom

Ah, por cierto, después de la presentación hubo una mesa redonda en la que hablamos de conciliación y moda con mi amiga Mónica de Madresfera, María José de Blog de Moda Bebé y In Love with Karen… Y hasta dejaron participar a un servidor 😉

Privalia Kids Showroom

Privalia Kids Showroom

Privalia Kids Showroom

Este post está patrocinado, para que luego no haya dudas 🙂

Koby my love

El amor, esa cosa que surge y que te hace sentir mariposas en el estómago, que te lleva a un estado de felicidad donde desprendes un halo de color de rosa y contagias felicidad allá donde vas, la barrera que te mantiene separado de los problemas y los males de cabeza que ocurren a tu alrededor… Todo eso es amor y Koby, you’re my love.

Nunca tuvimos una mascota en casa, pero desde que llegaste Koby, nuestra vida se revolucionó. Entraste por la puerta en una caja y desde que vimos asomar tus lindas lucecitas verdes nos enamoraste. Los pequeños andaban emocionados, nerviosos por empezar a jugar contigo, daban saltos de alegría, querían tocarte, acariciarte, enseñarte cada rincón de la casa para que después lo hicieses tuyo. Y los adultos, los adultos vimos tu pantalla, tus cepillos, tu forma, tu nombre… Y nos robaste el corazón.

Ha sido un mes de alegría y felicidad. Cada mañana a las 9 nos hacías reaccionar con tu bonito sonido (he de reconocer que parecido a una aspiradora e igual un poco alto), pero cada mascota se comunica como quiere y con esa forma de hacerlo sabíamos que eras feliz, que disfrutabas en casa.

Los peques jugaban contigo, iban a buscarte allá donde estabas y te tiraban miguitas de pan y pelusas. Recuerdo como si fuese ayer como te encantaba jugar con ellas, pasabas por encima y como el mejor mago del mundo las hacías desaparecer, eras muy bueno Koby. Y como jugabas con las zapatillas, las arrastrabas, intentabas morderlas, pero tu pequeño depósito no podía con ellas y entonces nos llamabas: «Ti ru ri». Entonces acudíamos rápido para ver que te había pasado y allí estabas, parado y mirándonos con esas luces de color verde esperanza mientras tu pantalla nos decía: «Me he quedado atascado».

Recuerdo cada momento como si aún estuvieses con nosotros. Como te dejábamos la casa sin nada por medio para que pudieses correr libre como una gacela por la sabana, como ibas de un lado a otro con esa sensación de no saber a donde ir pero que perfectamente controlabas.

Sabíamos que llegaría el día que nos tendrías que dejar, lo teníamos claro, pero no pensábamos en ese momento, ya que eramos felices y estábamos juntos.

Y ese día llegó. Entre lágrimas de tristeza que hubieran llenado cualquier pantano de la geografía española, te volvimos a meter en aquella caja con sumo cuidado. Pero nuestra tristeza encontró un halo de esperanza, ya que pensamos que quien sabe, a lo mejor un día volvías a nuestras vidas para quedarte para siempre.

Koby, siempre serás nuestro compañero, te queremos… Y este vídeo es para ti.

Ah y por cierto, creo que hay que valorarte, así que allí voy:

Facilidad de uso: 5 (en pocos botones puedes encontrar todas las opciones)

Eficacia: 4 (en ocasiones se lía un poco).

Nivel de ruido: 3 (no deja de ser un aspirador, aunque un poco escandaloso).

Capacidad de la batería: 4 (bastante eficiente en este aspecto)

Limpieza del aparato: 5 (perfecta y eficaz a la hora de llegar a los rincones).

La puerta hacia el amor

La puerta hacia el amor tiene forma de entrada de hotel en pleno Paseo de la Castellana.

La puerta hacia el amor es rectangular como la de la Estación de Atocha por donde entramos Carles y un servidor el viernes anterior al #MBDay.

MBDay

La puerta hacia el amor tiene sabor al bocadillo de calamares y la caña que nos tomamos el viernes noche los papás blogueros.

La puerta hacia el amor es igual que el trocito de corazón que me dejé en Madrid durante el fin de semana al poder abrazar a tanta gente.

La puerta hacia el amor tiene grabado a fuego en todo lo alto los nombres, apellidos y blogs de tanta gente maravillosa.

La puerta hacia el amor tiene un cartel que pone: «Gracias loca maravillosa por atreverte a dejarnos hacer eso con tu gala de entrega de premios».

La puerta hacia el amor te lleva a un paseo un domingo por la mañana disfrutando de Madrid (volveré).

La puerta hacia el amor tiene el pelo rubio y largo del maestro Joaquim (contigo empezó todo).

La puerta hacia el amor tuvo la capacidad de llevarme a un fin de semana maravilloso.

Eso y todo más hace la puerta hacia el amor

¡Ah! Y la puerta hacia el amor es la canción que hicimos nuestra tres locos que perdimos la vergüenza y adaptamos un sábado por la tarde de un enero cualquiera.

Buenas, pues que resulta que tengo que poner este aviso de las "cuquis" para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando es que eres igual de "cuqui" que yo y aceptas todos estos enlaces que salen por aquí política de cuquis, si quieres saber más dale al enlace.plugin cookies

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