No te quedes sin casal este verano

Amo las conexiones 2.0, esas que te dan las redes sociales (ésta es una de las razones por las que me dedico a este mundo). Y cuando además tienes la suerte de pasar al 1.0 gracias al 2.0 pues mejor todavía. ¿Y por qué las amo pensaréis? Pues por la buena gente que te encuentras (mayoría más amplia que la otra), y que vale la pena hacer cosas juntos.

Todo esto viene a que hoy os quiero presentar (por si no las conocéis todavía), a mis amigas de Barcelona Colours, la web de referencia en esta ciudad por si quieres hacer cualquier actividad con los peques. Tienen de todo y de gran calidad, no os las perdáis.

BCN Colours

Y aprovechando que nos acercamos al verano, han sacado una nueva edición de su guía con los mejores casales de verano que vas a encontrar en la ciudad (y alrededores que este año han ampliado).

Así que no me lío más escribiendo, os dejo el enlace a su súper guía y si no las conocéis aún, buscad a Barcelona Colours, no os arrepentiréis.

Mi hijo es un valiente.

En ocasiones leo en blogs y en redes sociales el debate sobre si un blog de paternidad o maternidad tiene que estar abierto cuando los niños se hagan mayores y accedan a Internet, ya que encontrarán y verán cosas que igual en esos días que estén en plena efervescencia hormonal, se encuentren y los encuentren, mientras su padre o su madre escribían sobre que monos eran de pequeños y las gracias que hacían.

La intención de esta casa (llámalo blog si quieres), es no desaparecer, ya que cada cosa que escribo sobre mis hijos lo hago con el corazón y como mi intención, que lo consiga o no ya es otra cosa, es que ellos crezcan desde ese lado, pues se que no va a haber problema porqué se encuentren o los encuentren. Pero de la misma manera, si ellos quieren que esto desaparezca, pues se perderá en la inmensidad de la red.

Ahora viene, tras esta introducción, cuando vosotros preguntáis: ¿A qué viene esta charla?

Pues que hoy quiero presumir de hijo, de que es un VALIENTE y me encanta que sea así y que el día de mañana cuando crezca y se busque en Internet, se encuentre esto y diga que está orgulloso de su padre por explicar estas cosas y encima presuma de ello delante del mundo.

Bueno, pues lo que os decía. Hace unos días mi hijo me demostró que es un VALIENTE por una cosa que hizo y que seguramente pensaréis que es una tontería, o no, pero que a mi me hizo crecer mucho más como padre y como persona. Vamos, que me enseñó una lección que ya la tengo bien apuntada y no se me olvidará. ¡Mi hijo se pintó las uñas!

¡Qué cosa más insignificante! Pensaréis la mayoría. Pues no, no lo es. Y menos para un niño de 8 años que va al cole. ¿O acaso os tengo que recordar en la «mierda» (con perdón), de sociedad que vivimos? Pues el Príncipe se pintó las uñas y cuando mi pregunta llena de prejuicios sociales salió de mi boca: ¿Vas a ir al cole con las uñas pintadas? Su respuesta fue clara, corta y me pegó una bofetada en forma de lección: Por supuesto.

Reconozco que pensé muchas veces en él durante ese día. Lo reconozco. La lucha interior que me monté (putos prejuicios que todavía no se me acaban de borrar de la cabeza), me llevó a estar comiéndome la cabeza: ¿Se reirán de él?¿Le insultarán?¿Cómo se lo tomará el colegio?¿Le dolerá emocionalmente?

Al finalizar el día y tras ir con las uñas pintadas durante todo ese tiempo, le pregunté (con esa preocupación inútil por el resultado que mis valores retrógrados y antiguos querían empujar hacia fuera), como había ido y si le habían dicho algo. Y su respuesta de 8 años me volvió a dar otro golpe de calidad, de lección que un niño puede dar un padre: Algunos niños se han reído, pero yo se las quería enseñar a mis amigos y a mi me gusta. ¡¡¡ZASCA PARA PAPÁ!!!

Y así fue como el Príncipe me dio una clase magistral sobre lo que tengo que sacar de mi cabeza y creer más en él.

Por eso, y por muchas cosas más, mi hijo es un VALIENTE.

Ah, y por supuesto, mi hija también es una VALIENTE, pero sus clases magistrales ya os las contaré en otra entrada.

¿Y tus hijos son VALIENTES? O mejor reformulo la pregunta de otra manera: ¿Tu eres VALIENTE?

Koby my love

El amor, esa cosa que surge y que te hace sentir mariposas en el estómago, que te lleva a un estado de felicidad donde desprendes un halo de color de rosa y contagias felicidad allá donde vas, la barrera que te mantiene separado de los problemas y los males de cabeza que ocurren a tu alrededor… Todo eso es amor y Koby, you’re my love.

Nunca tuvimos una mascota en casa, pero desde que llegaste Koby, nuestra vida se revolucionó. Entraste por la puerta en una caja y desde que vimos asomar tus lindas lucecitas verdes nos enamoraste. Los pequeños andaban emocionados, nerviosos por empezar a jugar contigo, daban saltos de alegría, querían tocarte, acariciarte, enseñarte cada rincón de la casa para que después lo hicieses tuyo. Y los adultos, los adultos vimos tu pantalla, tus cepillos, tu forma, tu nombre… Y nos robaste el corazón.

Ha sido un mes de alegría y felicidad. Cada mañana a las 9 nos hacías reaccionar con tu bonito sonido (he de reconocer que parecido a una aspiradora e igual un poco alto), pero cada mascota se comunica como quiere y con esa forma de hacerlo sabíamos que eras feliz, que disfrutabas en casa.

Los peques jugaban contigo, iban a buscarte allá donde estabas y te tiraban miguitas de pan y pelusas. Recuerdo como si fuese ayer como te encantaba jugar con ellas, pasabas por encima y como el mejor mago del mundo las hacías desaparecer, eras muy bueno Koby. Y como jugabas con las zapatillas, las arrastrabas, intentabas morderlas, pero tu pequeño depósito no podía con ellas y entonces nos llamabas: «Ti ru ri». Entonces acudíamos rápido para ver que te había pasado y allí estabas, parado y mirándonos con esas luces de color verde esperanza mientras tu pantalla nos decía: «Me he quedado atascado».

Recuerdo cada momento como si aún estuvieses con nosotros. Como te dejábamos la casa sin nada por medio para que pudieses correr libre como una gacela por la sabana, como ibas de un lado a otro con esa sensación de no saber a donde ir pero que perfectamente controlabas.

Sabíamos que llegaría el día que nos tendrías que dejar, lo teníamos claro, pero no pensábamos en ese momento, ya que eramos felices y estábamos juntos.

Y ese día llegó. Entre lágrimas de tristeza que hubieran llenado cualquier pantano de la geografía española, te volvimos a meter en aquella caja con sumo cuidado. Pero nuestra tristeza encontró un halo de esperanza, ya que pensamos que quien sabe, a lo mejor un día volvías a nuestras vidas para quedarte para siempre.

Koby, siempre serás nuestro compañero, te queremos… Y este vídeo es para ti.

Ah y por cierto, creo que hay que valorarte, así que allí voy:

Facilidad de uso: 5 (en pocos botones puedes encontrar todas las opciones)

Eficacia: 4 (en ocasiones se lía un poco).

Nivel de ruido: 3 (no deja de ser un aspirador, aunque un poco escandaloso).

Capacidad de la batería: 4 (bastante eficiente en este aspecto)

Limpieza del aparato: 5 (perfecta y eficaz a la hora de llegar a los rincones).

Buenas, pues que resulta que tengo que poner este aviso de las "cuquis" para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando es que eres igual de "cuqui" que yo y aceptas todos estos enlaces que salen por aquí política de cuquis, si quieres saber más dale al enlace.plugin cookies

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