La puerta hacia el amor

La puerta hacia el amor tiene forma de entrada de hotel en pleno Paseo de la Castellana.

La puerta hacia el amor es rectangular como la de la Estación de Atocha por donde entramos Carles y un servidor el viernes anterior al #MBDay.

MBDay

La puerta hacia el amor tiene sabor al bocadillo de calamares y la caña que nos tomamos el viernes noche los papás blogueros.

La puerta hacia el amor es igual que el trocito de corazón que me dejé en Madrid durante el fin de semana al poder abrazar a tanta gente.

La puerta hacia el amor tiene grabado a fuego en todo lo alto los nombres, apellidos y blogs de tanta gente maravillosa.

La puerta hacia el amor tiene un cartel que pone: «Gracias loca maravillosa por atreverte a dejarnos hacer eso con tu gala de entrega de premios».

La puerta hacia el amor te lleva a un paseo un domingo por la mañana disfrutando de Madrid (volveré).

La puerta hacia el amor tiene el pelo rubio y largo del maestro Joaquim (contigo empezó todo).

La puerta hacia el amor tuvo la capacidad de llevarme a un fin de semana maravilloso.

Eso y todo más hace la puerta hacia el amor

¡Ah! Y la puerta hacia el amor es la canción que hicimos nuestra tres locos que perdimos la vergüenza y adaptamos un sábado por la tarde de un enero cualquiera.

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