La escaladora

Esta entrada es un post patrocinado, que luego no haya dudas 😉

Me encanta el mundo de la escalada. Siempre he pensado que los que lo practican son unos valientes, capaces de subir siempre, sin miedo a la altura y poder disfrutar luego de paisajes maravillosos y la sensación de haber conseguido la cima con esfuerzo y trabajo, ¿no os parece?

Ahora viene la pregunta, ¿por qué hablas de escalada en un blog de paternidad? Porqué estoy seguro que mi hija quiere ser la nueva Araceli Segarra. Vosotros no la habéis visto ingeniar un recorrido formado por cajas, sillas, mármoles de cocina y armarios para llegar a “su cima” particular, la caja de galletas. Y por más que la subo, más estudiado y complicado se vuelve el circuito de escalada… Y lo supera, una y otra vez.

Esto me da que pensar que cuando crezca, va a ser una luchadora, que va a escalar lo que sea para conseguir sus metas… Que metáfora más curiosa, comprar galletas con triunfar en la vida. Claro, el problema viene que en ocasiones no controlo cuando huye en silencio, cual espía ruso de la Guerra Fría, hacia la cocina para preparar su circuito personalizado de enseres varios y llegar a su objetivo.

Ahora imaginad que con una simple acción en vuestro smartphone y un: “Judith, ¿qué haces?”, podéis evitar una posible caída al vacío de la cocina (claro, la escalada también tiene eso a veces, caídas al vacío).

Pues gracias a los amigos de Nest, llevamos probando unos días en casa Nest Cam Indoor. Una cámara de seguridad (que no solo sirve para ver como se convierte la señorita en la reina de la escalada infantil), y que nos ha parecido muy interesante. Os explico:

Ya sabéis que en estos tiempos, por desgracia, no podemos estar siempre en casa, las obligaciones diarias nos llevan a estar muchas horas fuera. Por suerte, gracias a herramientas como Nest Cam Indoor, podemos controlar lo que pasa en nuestro hogar mientras no estamos y disfrutar de una tranquilidad extra.

Hay que reconocer que nos ha encantado su diseño, su fácil instalación, el poder controlar desde el móvil absolutamente todo y además poder verlo con una calidad de imagen perfecta. Pero sobre todo, me ha encantado el poder hablar a través de ella. Más que nada para “impresionar” a la escaladora y decirle: “Judith, baja de ahí que te caerás”.

Y ahora que ya, gracias a Nest Cam Indoor, tenemos controlada a nuestra “buscadora de galletas”, también deberíamos pensar en lo que pasa alrededor de nuestra casa, principalmente si vives en un hogar unifamiliar.

Pues eso también lo puedes controlar gracias a Nest Cam Outdoor, una cámara que resiste perfectamente las inclemencias del tiempo, que no deberás sufrir por sus baterías (no lleva) y que te mostrará con vídeo en directo 24/7 lo que está pasando, además de comunicarte con los de fuera.

Así que si estáis pensando en comprar una cámara de interior o exterior para vuestro hogar, os recomiendo Nest Cam, ya que vais a descubrir que, es posible, que tengáis un futuro escalador en casa.

Y para poder controlarla desde vuestro smartphone, os podéis descargar su app para Android o en la App Store desde estos enlaces.Descarga la app para Google Play

Descarga la app para App Store

Si queréis saber más sobre ellos los podéis seguir en sus redes sociales: Twitter, Instagram, Facebook y Youtube, donde estarán encantados de ayudaros a encontrar la mejor solución a vuestras dudas.

Recuerda, esto ha sido una entrada patrocinada 🙂

Diccionario niños-padres. Volumen I

Por aquí de nuevo, al más puro estilo Guadiana y sus ojos, apareciendo y desapareciendo, vuelvo al blog para facilitaros la vida… ¿Qué os parece?

Si algo tenemos claro el 99,9% de padres y madres, es que tenemos que adaptarnos a los tiempos que corren y, entre muchas otras cosas, hay que hacerlo al “idioma” que tienen nuestros hijos, ¿o no te pasa cuando tu hijo de repente grita que le han “bugeado” o se pone a hacer cosas raras con los brazos mientras grita ¡RAAAAAAAA!?

Pues para eso vamos a inaugurar el primer volumen del diccionario niños-padres, para que sepamos traducir todas esas palabras y gestos que nos regalan cada día nuestros pequeños. Como habréis observado, esta es la primera parte, así que a medida que ellos vayan añadiendo nuevos términos, iré ampliando el diccionario, que lo necesitamos seguro… Empezamos.

¡MAMÁ, ME HAN BUGEADO!

Tranquilos, no es ninguna enfermedad ni tenemos que llamar al Padre Karras para que empiece con el exorcismo. Para saber que significa ese “bugear”, vamos a repasar un concepto informático.

Imagen de Neoteo

Un “bug” es un error o fallo en el software de cualquier programa o aplicación que provoca un resultado que no esperamos… ¿Empezamos a ligar conceptos? A partir de aquí, cada vez que los peques están jugando y tienen un problema con un juego (se les cuelga, no hace lo que ellos quieren o simplemente no les sale como esperaban), se oye un grito que resuena por toda la casa: ¡¡¡ME HAN BUGEADO!!!

CLASH ROYALE

Si tu hijo tiene tablet o acceso a un smartphone (hasta los 12 años nada de nada), es casi seguro que tenga este juego que está haciendo furor entre ellos.

El Clash Royale es la continuación del ya “pasado de moda para ellos” Clash of Clans, un juego multijugador en el que los personajes del antiguo se enfrentan en batallas para destruir las torres del contrario. Aquí vamos a hacer un inciso, ya que este juego se ha convertido en divertimento para hijos per también para los mayores, aunque ellos son las auténticas máquinas de éste.

Imagen de Clash Royale

Y ahora el momento serio: ¡Cuidado con este y los demás juegos multijugador! Es una manera fácil de chatear con otros jugadores y ya sabemos lo que eso puede llegar a traer, así que no viene mal que de vez en cuando le echéis un ojo a lo que hablan.

BRAZO EN LA CARA, EL OTRO ESTIRADO Y ¡RAAAAAAAAAAAAA!

Reconocedlo, habéis visto a vuestro hijo millones de veces en esta postura (como la que se ve en la imagen).

Cam Newotn. Imagen de CBS Sports

Pues os explico para que sorprendáis a vuestros hijos con un amplio conocimiento sobre ello. Este gesto se llama “Dab” y forma parte de un baile. Su origen tiene lugar en Atlanta, entre los bailarines “hip-hop” de la zona. A partir de aquí el primero que popularizó este gesto, fue el QB de los Carolina Panthers, Cam Newton, cuando celebraba un touchdown. Y traspasó fronteras, llegó a Europa de la mano de gente como Paul Pogba, jugador del Manchester United y de ahí a vuestras casas fue cuestión de tiempo.

Aquí un vídeo con el baile en cuestión (no recomendado para menores de 18 años)

Así que ya sabéis, cuando vuestro pequeño vuelva a hacerlo, ya podéis decirle: Deja de hacer el “dab” y ponte a tus cosas.

EL RETO DE LA BOTELLA

Tu también lo has hecho alguna vez… Y lo sabes.

El concepto es tan sencillo como tirar una botella, darle un giro en el aire y que caiga de pie. Pues resulta que esto tiene un inventor (si, yo también me he sorprendido). Un chico de 18 años de Charlotte llamado Michael Senatore y según explica el “inventor”: “Estaba en una clase de química con unos colegas en mi instituto y un día me di cuenta de que era capaz de lanzar una botella y que cayera de pie. Como teníamos mucho espacio en las mesas del laboratorio cuando estábamos trabajando allí empezamos a hacerlo siempre y se convirtió en un reto para cada clase hacer el lanzamiento cada vez más alto y lejos. Todo el mundo lo hacía durante la comida o en clase Poco a poco se extendió a todo el curso pero luego al siguiente año, el último del instituto, ya pocos lo hacían y yo tampoco”.

Aquí el inventor en cuestión mostrando su arte “botellero”.

Pues ya sabéis, cuando vuestros hijos hagan el reto de la botella, les salga y acaben con un brazo apoyando la cabeza, el otro estirado y gritando ¡raaaaaaaaaa!, les podéis ilustrar explicándoles quien es el bueno de Michael y en que consiste el “Dab”.

Hasta aquí la primera parte del diccionario niños-padres. Ahora a medida que mis hijos vayan sacando nuevas palabras, lo iremos ampliando.

¿Y tus hijos que palabras utilizan?